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13.11.06

Votos y escaños

Francisco Vázquez es uno de esos políticos que jamás están suficientemente lejos. El ahora embajador en el Vaticano, si tuviera un mínimo de vergüenza, sólo abriría la boca para explicar con detalle cómo se ha producido el milagro de la multiplicación del patrimonio familiar mientras él era alcalde de A Coruña. Habría información suficiente para que los periódicos publicaran ediciones especiales. Pero como Vázquez pertenece a la categoría de los inmorales que predican ética, pues se dedica a pontificar sobre todo lo divino y humano. Y lo hace a su estilo: mintiendo y manipulando.

Esta pequeña introducción del personaje viene a cuento de la entrevista públicada en El Mundo, que lleva el siguiente titular: "Hay que cambiar la Ley Electoral para impedir que los partidos pequeños sometan a las grandes mayorías". La afirmación completa es la siguiente:
Pues afrontar valientemente una nueva Ley Electoral que impida que las grandes mayorías queden sometidas a partidos que tienen una representación pequeña. No tiene sentido que un partido como el PNV tenga el número de diputados que tiene con 200.000 votos, e IU, con más de un millón, tenga menos importancia.
Con estos mimbres, publica el diario de Pedro J. un editorial defendiendo la reforma electoral. Escribe el editorialista:
Es imposible no compartir el planteamiento del veterano socialista cuando dice que «no tiene sentido que el PNV tenga el número de diputados que tiene con 200.000 votos e Izquierda Unida, con más de un millón de votos, tenga menos importancia». El hecho de que IU, un partido nacional, esté en manos de sus organizaciones vasca y catalana acentúa aún más la sobrerrepresentación de los nacionalismos en el Parlamento. El disparate del Estatuto catalán es consecuencia directa de esta situación. La única forma de paliar las discrepancias entre el número de votos y los escaños obtenidos, y de que puedan surgir nuevas formaciones de ámbito nacional al modo del PSP o el CDS que enriquezcan el pluralismo, es una reforma de la Ley Electoral.
Ya se habló en este blog, recientemente, de la Ley Electoral. Es uno de los asuntos que más me indigna, ya que se intenta manipular a los ciudadanos con enorme descaro. Vaya por delante que comparto la idea clave del editorial de El Mundo: hay que paliar las discrepancias entre el número de votos y los escaños obtenidos. Pero veamos cuáles son esas cifras en las elecciones generales de 2004.

PSOE: 43,27% de los votos y 46,86% de los escaños.
PP: 38,31% de los votos y 42,28% de los escaños.
CiU: 3,28% de los votos y 2,86% de los escaños.
ERC: 2,56% de los votos y 2,29% de los escaños.
PNV: 1,65% de los votos y 2,00% de los escaños.
IU: 4,56% de los votos y 1,43% de los escaños
CC: 0,92% de los votos y 0,86% de los escaños.
BNG: 0,82% de los votos y 0,57% de los escaños.
EA: 0,32% de los votos y 0,29% de los escaños.
CHA: 0,37% de los votos y 0,29% de los escaños.
NA-BAI: 0,24% de los votos y o,29% de los escaños.
Partido Andalucista: 0.70% de los votos y 0% de los escaños.

Las conclusiones son obvias:

1) El PP y el PSOE son los dos grandes favorecidos por la ley electoral. Si el reparto fuese realmente proporcional, el PP tendría 14 escaños menos y el PSOE, 13.
2) La gran perjudicada es IU, que debería contar con 11 diputados más.
3) La mayoría de los partidos nacionalistas también están en el bando de los perjudicados por la ley electoral, salvo el PNV, que debería tener un escaño menos. Por contra, habría que aumentar el número de diputados de Partido Andalucista, CiU, ERC y BNG.

Esta es la verdad de las cifras. Así que tienen razón El Mundo y Francisco Vázquez: hay que paliar las discrepancias entre número de votos y escaños. O sea, hay que reformar la ley electoral para disminuir la representación de PP y PSOE, incrementar sensiblemente la de IU y retocar al alza la de varios partidos nacionalistas. Porque esa es la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.

Y luego hay que denunciar la manipulación grosera de ciertos medios de intoxicación y de algunos políticos de pacotilla.

Palabra clave: Política

36 comentarios:

javier dijo...

Pues ya han dicho el PSOE y el PP, a una propuesta de IU para cambiar la circunscripción electoral de la provinvia por la de Comunidad Autónoma (que paliaría sensiblemente esas diferencias) que naranjas de la china y que si quieres arroz catalina. Alomojó, ahora que lo dice pedrito piscinas, el pp hace caso.

En Irak es 11-S todos los dias dijo...

Es que la mayor parte de la gente "toca de oido" y algunos para rovolver el rio, y ya se sabe: " a rio revuelto..."
Da gusto cuando uno encuentra rigor y documentación en su opinion. Gracias Manuel.

liberal dijo...

El problema de la representatividad democrática es un problema difícil.

Parece claro que para que un sistema de representación sea justo la capacidad de los grupos sociales o ideológicos para influir en la política o tomar decisiones debería ser proporcional a su tamaño en la sociedad.

Si un grupo de ciudadanos que prefieren una solución está formado por el doble de ciudadanos que prefieren otra solución la capacidad de influir del primer grupo debería ser más o menos el doble que la del segundo.

La aproximación más ovbia es hacer que el número de escaños o representantes sea proporcional al número de votos. Sin embargo esta no es una buena solución debido a que la capacidad de influir en las decisiones NO es proporcional al número de escaños porque no todos los escaños tienen la misma capacidad de influir.

Dependiendo de las circunstancias unos escaños concentran una capacidad de influir muy superior a otros.Hay muchas situaciones posibles pero, en general, los escaños de las formaciones pequeñas tienen una influencia muy superior a los escaños de los grupos grandes.

Por ejemplo, en muchas ocasiones bastan un 51% de los escaños para aprobar las leyes. Si un partido ha obtenido el 53% de los escaños puede tomar casi todas las decisiones. Para ese partido, mejorar sus resultados desde el 53% al 78% casi no supondría un aumento en su capacidad de decidir porque todos esos escaños suplementarios tienen muy poca capacidad de influir.

Lo contrario ocurre con los grupos que tienen unos pocos escaños. En muchas ocasiones esos pocos escaños pueden inclinar la balanza, lo que les da una capacidad de influir desproporcionada.

Un sistema de representación democrático justo debería tratar de corregir estos sesgos de algún modo, aunque no es nada sencillo determinar como.

liberal dijo...

Para los que no se asusten facilmente con el contenido matemático, esta es una propuesta de representatividad no sesgada, para las decisiones europeas, basada en la ley de Penrose. En mi opinión este es el sistema más equitativo conocido pero resulta muy poco intuitivo.

http://th-www.if.uj.edu.pl/
acta/vol37/pdf/v37p3133.pdf

Neti Atutiplén dijo...

Al respecto, hay cientos y cientos de páginas escritas en las que se puede encontrar de todo, desde que la Ley D'Hont es excelente hasta que es la antidemocracia hecha ley. Ya expuse mi opinión en el post anterior pero sí me resulta interesante la parte de Vázquez escribiendo en El Mundo. El PSOE debería tener algún tipo de código ético que impidiera a sus miembros, especialmente si son destacados, trabajar para el enemigo.

berberber dijo...

¿ Quien es el enemigo Neti ?
La mitad de los españoles.

Anónimo dijo...

Carape, entonces qué poco influyen la abstención y los votos en blanco fuera de Cataluña. La mitad de los españoles na menos, casi 20 millones de votos.

Anónimo dijo...

¿La mitad de los españoles son El Mundo? No sabia que tuviera tanto exito.
¿La mitad de los españoles se abstienen? Dios mio, que desilusion! No sabia que hubiese 40 millones de votantes y la mitad se quedara en casa.
¿Sera que no me entero o que no os enterais vosotros?
¿Por que no imitais a Rico y haceis los numeros antes de escribir? Igual os ahorrabais hacer el ridiculo.

Neti Atutiplén dijo...

Tú eres mi enemigo, atontao.

Madox dijo...

Demasiado ruido y tiempo perdido para las tonterías de Vázquez. El sistema electoral español al Congreso es el más desproporcional de los sistemas proporcionales del mundo; es más desproporcional que algunos sistemas mayoritarios, como el australiano. Esa desproporcionalidad beneficia en primer lugar al PP/PSOE; luego, a algunos partidos de ámbito regional y perjudica claramente a IU y, en general, cualquier opción de ámbito nacional que no alcance a las otras, aunque esto no es una regla, pues depende de cuántas opciones de ámbito nacional haya. En la situación actual de 2 partidos y medio (sistema nacional) está clarísimo.

Sin duda, Vázquez quiere reformar el sistema electoral sólo para perjudicar a los partidos de ámbito regional. Ejemplar. Otros pedimos esa reforma para hacer el sistema más proporcional para todos.

Pero la reforma del sistema electoral precisa una reforma de la Constitución, por lo que no creo que el monárquico meapilas de Vázquez vaya muy lejos, no sea que, aprovechando que el Pisuerga etc, etc, algunos pidamos referéndum sobre Monarquía/República y retocar algo la cuestión de la no confesionalidad del Estado.

Manuel: el próximo año nos dan el BOB, seguro.

Salud a todos.

Neti Atutiplén dijo...

Estimado Manuel, he vuelto a leer el artículo y no puedo estar de acuerdo con una de las partes que, a continuación, transcribo:

O sea, hay que reformar la ley electoral para disminuir la representación de PP y PSOE, incrementar sensiblemente la de IU y retocar al alza la de varios partidos nacionalistas. Porque esa es la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.

Este tipo de afirmaciones son erroneas. Me explico. No se puede afirmar que, hasta el día de hoy, los parlamentos elegidos no hayan representado la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas. ¿Qué ha sido entonces? Lo contrario supone una afirmación profundamente antidemocrática y combustible para jesuitas de corte "liberal" y moluscos de todo tipo y pelaje.

Al hilo de esto, he tenido una conversación con alguien muy experto en estas cosas que me ha expuesto un símil, que considero acertadísimo. La ley electoral viene a ser el sistema de medida de la democracia española. En este sentido se podrían aplicar perfectamente varios sistemas pero básicamente los podemos reducir a dos: el anglosajón y el europeo. A alguno le podría gustar más medir las cosas en pulgadas, a otros en centímetros. Lo único que cambiaría sería la cuantificación de las cosas. En el caso de que estuvieramos midiendo el ancho de la cabeza seguramente estariamos más tranquilos con las pulgadas, si lo que midieramos es el largo de nuestros aparatos reproductores, interesarían más los centímetros, al ser más grande la proporción numérica, siempre y cuando estuvieramos dentro de los límites gaussianos, es decir cabezas y penes normales. Lo único claro es que el que quiera decidir por un sistema o por otro necesita una amplísima mayoría y también que el PSOE y el PP vienen a ser los penes de nuestra democracia.

johan dijo...

He cocinado un poco los datos para que se vea en numero el error cometido en la diferencia votos/escaños.

En primer lugar he dividido los porcentajes sobre el total con representacion (hay un 96% de los votos representados en el parlamento) y le he restado los escaños dividiendolo por el total de escaños para hallar el error relativo. Estos son los resultados:

PSOE +4%
PP +6%
CIU -18%
ERC -15%
PNV +15%
IU -230% (no es un error)
CC -10%
BNG -49%
EA -13%
CHA -20%
NA-BAI +13%

un porcentaje positivo indica que el partido ha obtenido mas representacion que votos, negativo que le ha perjudicado.

Los analisis para ustedes

liberal dijo...

"los parlamentos elegidos no hayan representado la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas"

Creo que el problema político que supone la representatividad es más complicado que esto. Conseguir que el número de escaños sea proporcional al número de votos es algo fácil de lograr. El problema está en que la "voluntad de la ciudadanía" no es proporcional al número de escaños.

Esto se debe a que la mayor parte de las decisiones políticas se reducen a una elección de tipo "si-no" lo que obliga a establecer un umbral.

En un ejemplo algo tonto, quizás el partido que ha obtenido el 45% de los votos podría decidir el 45% de las leyes y tener el 45% de los ministerios mientras que el partido con el 55% de los escaños podría aprobar el 55% de las leyes o tener el 55% de los ministerios. Un sistema político así no funcionaría de forma que el partido que tiene el 51% de los escaños toma todas las decisiones mientras que el que tiene el 49% de los escaños no toma ninguna decisión. Aún cuando los resultados electorales (49-51) indican que la ciudadanía está muy dividida todas las decisiones las tomará el partido ganador. El umbral (50%) necesario para nombrar ministros o aprobar leyes hace que la voluntad en las urnas (51-49) se transforme en (100-0)

Este problema del umbral hace que a veces partidos muy pequeños, que representan una parte pequeña de la opinión ciudadana, tengan una fuerte sobrecapacidad de decidir.

Por ejemplo un año las cosas pueden quedar 51, 48, 2 y en las siguientes elecciones 50, 48, 2.

En uno de los casos el pequeño partido tiene una enorme capacidad de decisión mientras que en el otro caso no. Sin embargo el que ese pequeño partido alcance o no esa capacidad de decidir no se debe a que tenga una mayor representación o haya recibido más apoyo popular sino a una simple anomalía numérica debida al "todo o nada" que supone el umbral de aprobación de las leyes.

Esta situación que es una anomalía democrática se ha dado mucho en la administración local. Hay muchos ayuntamientos en los que un solo concejal independiente suelto, si queda en posición de desequilibrar la balanza, se permite tomar decisiones fundamentales aun cuando representa a una parte muy pequeña de los votantes.

mosca cojonera dijo...

como dice Vicenç Navarro, los datos son los datos (no encuentro la cita exacta en google).
Vamos, que los datos ciertos (como los de los votos y otros que pones) no hay dios que los pueda rebatir.

Anónimo dijo...

Que los datos son los datos es innegable, pero si los datos son correctos más innegable todavía, buceando en la red los encuentro parecidos pero no los mismos;
0.00%
0.29%
0.86%
0.57%
0.29%
0.29%
2.29%
2.00%
2.86%
1.43%
42.29%
46.86%
% escaños Diferencias de % % votos Partido
-0.71 0.71% PA
+0.05 0.24% NB
0.00 0.86% CC
-0.23 0.80% EA
-0.08 0.37% BNG
-0.03 0.32% CHA
-0.25 2.54% ERC
+0.37 1.63% PNV
-0.56 3.42% CiU
-3.53 4.96% IU
+4.83 37.46% PP
+4.22 42.64% PSOE

Y aún más;
Nº votos % real % corregido Nº de escaños
PSOE 10.909.687 42,64% 43,97% 154
PP 9.630.512 37,64% 38,81% 136
IU 1.269.532 4,96% 5,11% 18
CiU 829,046 3,24% 3,34% 12
ERC 649,999 2,54% 2,62% 9
PNV 417,154 1,63% 1,68% 6
CC 221,034 0,86% 0,89% 3
BNG 205,613 0,80% 0,82% 3
PA 181,261 0,71% 0,73% 3
CHA 93,865 0,37% 0,38% 1
EA 80,613 0,32% 0,33% 1
NA-BAI 60,645 0,24% 0,25% 1
BLOC-EV 40,645 0,16% 0,16% 1
PSM-EN,EU,EV,ER 40,179 0,16% 0,16% 1
Más información y un buen análisis en:
http://www.izquierda-unida.es/federal/comun/reflexiones_valor_voto_en_elecciones_generales_2004.pdf

Neti Atutiplén dijo...

Rico, ¿ves lo que pasa cuando se ponen los datos sin cocinar?

Ocol dijo...

Veo que os estáis olvidando de alguien: los que no consiguen escaños, que están todavía peor que IU. Y somos más de 1.200.000 almas.

Datos cocinados (por mí):
http://ciudadanoenblanco.blogspot.com/2006/10/ciudadanos-y-sbditos.html

No sólo hay que “disminuir la representación de PP y PSOE, incrementar sensiblemente la de IU y retocar al alza la de varios partidos nacionalistas”.
Hay que reformar en profundidad el sistema electoral y, de paso, todo lo demás.

Y, por cierto, los partidos minoritarios no someten a las grandes mayorías. Entre el PP y el PSOE tienen el 80% de los escaños. Entre los dos representan a una inmensa mayoría de españoles. Si no gobiernan juntos y se dejan someter por las minorías no es por una Ley Electoral que les favorece; es, simplemente, porque no quieren.

Anónimo dijo...

Manuel, como sigas así solo te van a leer cuatro gatos nacionalistas periféricos. No sé como te atreves a rebatir al mundo.

Manuel Rico dijo...

Hola a todos:

Creo que es oportuno realizar una aclaración, a la vista de un comentario de "neti atutiplén", quien afirma lo siguiente:

No se puede afirmar que, hasta el día de hoy, los parlamentos elegidos no hayan representado la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.

Efectivametne, todos los Parlamentos elegidos hasta ahora son legítimos. No pretendía yo decir lo contrario. La frase hay que leerla en su contexto: yo defiendo que la correspondencia entre votos y escaños debe ser la más exacta posible. Y, para conseguir ese objetivo, hay que reformar la ley electoral de la forma que expongo en el post.

El sistema alemán es, de los que conozco, mi preferido. La correspondencia es casi exacta. Y a mí me parece lo más justo.

Pero, obviamente, cualquier ley electoral democrática produce un Parlamento democrático. Claro que, si se me permite la broma, unos son "más" democráticos que otros. En mi humilde opinión, el alemás es "más" democrático/justo que el español, y el español es más democrático/justo que el británico.

Salud.

Manuel Rico dijo...

Hola de nuevo:

Mientras escribía el comentario anterior, se han publicado un par de mensajes interesante:

1) Respecto a los datos, están sacados de la página del Congreso. Y no veo que necesiten ninguna "cocina" porque no son una encuesta.

2) He leído alguna mención a los votos en blanco. Efectivamente, yo creo que habría que buscar alguna fórmula para que tuviesen "consecuencias". Dejar los escaños vacíos estaría bien, pero podría ser un simple gesto para la galería si la medida no estuviese acompañada de otras (yo no soy un experto, pero seguro que hay lectores que pueden plantear ideas).

3)Creo que "ocol" tiene toda la razón del mundo (vaya dos periódicos me han salido...), cuando afirma:

Y, por cierto, los partidos minoritarios no someten a las grandes mayorías. Entre el PP y el PSOE tienen el 80% de los escaños. Entre los dos representan a una inmensa mayoría de españoles. Si no gobiernan juntos y se dejan someter por las minorías no es por una Ley Electoral que les favorece; es, simplemente, porque no quieren.


Salud.

Anónimo dijo...

En España, lo que hace falta es esto:

http://www.demopunk.net/sp/sp/pool/stv01.html

Anónimo dijo...

El sistema electoral esta pensado para eso. Exterminaron al CDS y IU le quedan 2 legislaturas, con suerte.

Lo que quieren PP y PSOE es eliminar la competencia y así tener una o dos legislaturas de mayoría absoluta rodeadas de alguna que tengan que pactar con los nacionalistas, en vez de pactar todas con partidos medianos de ámbito nacional.

Ellos saben que excepto en cataluña y pais vasco el resto de las comunidades se las reparten ellos.

La ley de Hont es perfectamente válida el problema es hacer circunscripciones pequeñas (como las provincias).

Ocol dijo...

El Voto Personal Transferible que comentan en el enlace de más arriba es una opción interesante.
Con respecto a la Ley D´Hont, eliminando la circunscripción provincial, el porcentaje mínimo de votos, y haciendo computable el voto en blanco, efectivamente la distribución sería algo más democrática. También sería una mejora.

Pero hoy en día, tal y como están las cosas, podemos pasarnos años aportando ideas para mejorar la Ley electoral (hay muchas otras formas de hacer más democrática nuestra democracia), que si los que están arriba no quieren aplicarlas, no hay nada que hacer. Y no quieren.
Para eso están los escaños vacíos. Para presionar a los políticos y “motivarles” a hacer esos cambios.
O al menos esa es la idea de unos pocos "ciudadanos en blanco". Y está abierta a todos.

Un saludo a todos.

Neti Atutiplén dijo...

Manuel, si aplicaramos el sistema alemán o cualquier otro sistema de proporción directa lo único que ocurriría es que España como mínimo se italianizaría, es decir, tendriamos un pentapartido muy probablemente (con algún nacionalista de Ministro). A parte, si tenemos en cuenta que la circunscripción electoral es la provincia habría que valorar el reparto de escaños, que eso no lo hace la Ley D'Hont, por que si se cambia el sistema de proporción pero no se cambia la asignación de escaños por circunscripción tendríamos un serio problema, básicamente los decimales. La idea vuelve a ser la misma, cualquier sistema puede ser bueno o malo según como se mire. El sistema español siempre ha sido discutido desde la primera Ley Orgánica, modificada por obligación comunitaria pero por puro tramite, pero es un sistema como otro cualquiera, con sus virtudes y sus defectos. Lo importante es que todos los partidos lo asumieron en su momento y que su cambio requiere una mayoría cualificada, como buena parte de los preceptos recogidos en el Título primero y todos los del Preliminar, igual que la forma de gobierno. Por tanto, o se somete a un debate público, incluso se refrenda en consulta pública, o me parece un debate estéril. Por el momento no he visto ni he leido muchas voces que pidan el cambio de la Ley Electoral, salvo Izquierda Unida. Entiendo el porqué pero también entiendo que tienen el voto muy repartido y eso les perjudica. Si Izquierda Unida tuviera una concentración de voto fuerte en alguna Comunidad Autónoma más o menos grande seguro que no pondría tantos reparos a este sistema. Lo que siempre me parecerá hipócrita es criticar las reglas del juego cuando a uno no le benefician, sobre todo cuando se está en clara minoría. La idea, nuevamente, es que se aplique el sistema que se aplique habrá gente a la que le guste y gente a la que no le guste pero no hay que olvidar que este sistema nos ha permitido tener al maravilloso Labordeta en nuestro Parlamento.

Con respecto a lo de cocinar los datos debería haber utilizado el verbo picar.

Manuel Rico dijo...

Hola a todos:

"neti", estoy de acuerdo en que todos los sistemas tienen sus ventajas y desventajas. Y, sobre todo, en que cualquier cambio en la norma electoral requeriría amplio debate y gran consenso. Y, obviamente, habría que cambiar la circunscripción.

Pero no has dicho nada sobre el punto central de mi argumentación, que es el siguiente: hay sistemas más justos y otros más injustos, porque reflejan mejor o peor la realidad electoral. Yo defiendo uno que sea lo más justo posible, y si para ello hay que cambiar la Constitución, pues que se cambie. Con una condición: ese cambio debería hacerse por consenso o con una amplísima mayoría, porque estamos hablando de las "reglas de juego".

En segundo lugar, no tengo claro que terminásemos en un pentapartido como en Italia (tampoco lo niego, eh, no he realizado las cuentas). Pero eso se soluciona con una barrera electoral (por ejemplo el 3% autonómico). De hecho, en Alemania hay dos partidos mayoritarios y un bisagra. Es verdad que no tienen un fenómeno nacionalista (salvo un poquito en Baviera).

Y, tercero, estarás de acuerdo conmigo en que es lógico que proteste IU, pero es el colmo más absoluto que se queje el PP, cuando es el gran beneficiado (junto al PSOE).

Salud.

Uoho dijo...

Joder, pero IU no se queja sólo por pataleo porque las reglas del juego no le beneficien, sino por que tiene cinco veces menos escaños que los que le correspondería tener. Y por culpa de eso está perdiendo peso día a día a través del voto últil, hasta tal punto que no creo que le queden muchas legislaturas, cuando con los resultados de la época de Anguita debería haber copado el 10% del parlamento y haberse convertido en una clara alternativa al bipartidismo.

Es una injusticia flagrante que todo el mundo ve, el único problema es que con una ley electoral proporcional el PSOE probablemente perdería varios millones de votos y el PP tendría prácticamente imposible volver al gobierno hasta que no llegase otra década de escándalos del PSOE, CIU volviese a acercarse al 5% de los votos e IU eligiese otro Llamazares como secretario general. Ese es el único motivo por el que los dos partidos grandes sólo dejan caer el tema del porcentaje mínimo para acceder al congreso y obvian todo lo demás.

Manuel Rico dijo...

Hola:

Creo que queda claro, "uoho", tanto en el post como en mis comentarios, que la reivindicación de IU me parece absolutamente justa y legítima.

Salud.

Uoho dijo...

Ya, ya, yo contestaba a "Neti Atutiplén", que dice que "Lo que siempre me parecerá hipócrita es criticar las reglas del juego cuando a uno no le benefician, sobre todo cuando se está en clara minoría".

Saludos!

Neti Atutiplén dijo...

Parece que, en el fondo, estamos todos de acuerdo, salvo en un punto. Es obvio que Izquierda Unida sale mal parada con este sistema. Vaya por delante que me gusta Izquierda Unida y que, al contrario de lo que piensa uoho, Llamazares me parece un tío estupendo e inteligente, alguien al que podría votar con toda tranquilidad (otra cosa es Paco Frutos). Pero en lo que no estoy de acuerdo es en la calificación del sistema electoral como injusto. Os pregunto: ¿en qué sentido es injusto? pero sobre todo, ¿qué consideráis por justicia? Dependiendo de lo que uno crea que es justicia podremos llegar a distintas conclusiones. Yo desde hace mucho, fuera de la pura etimología, me quedo con la definición aristotélica que hizo Paulo, que dijo que justicia era dar igual a los iguales y desigual a los desiguales. En este sentido se puede, perfectamente decir, que el sistema es justo. De cualquier forma, y al estar en terrenos totalmente relativos, nos podríamos tirar tres días exponiendo nuestros argumentos y muy probablemente no llegaríamos a ningún punto. Lo importante es que me lo paso estupendamente bien con vosotros en estas charlas. Es incluso mejor que insultar al berberecho. Pero me gustaría dejar colgando una reflexión. El sistema americano, puramente proporcional, es decir un voto cuenta como un voto sin más tapujos, siguiendo vuestra teoría es perfectamente democrático. En la práctica, y después del recuento en Florida de las primeras elecciones de Bush, o el de Michigan en las segundas, pudieron haber roto el sistema democrático con las consiguientes consecuencias, lo que desde luego no sucedió es que se reforzará su democracia. Por tanto, hay más aspectos a valorar que la pura "justicia matemática" del sistema. No olvidéis que la democracia es el sistema de las mayorías, sé que esto que os digo es una obviedad, pero constato que estáis reduciendo el problema a la pura matemática y estáis dejando de lado un montón de principios que inspiran a la ley tanto o más que la pura contabilidad electoral, entre otras cosas, asegurar un sistema que permita la gobernabilidad de este complejo país, de otro modo, un sistema más proporcional como el que proponéis podría traer grandes "injusticias" a todo el Estado y seguro que si llegaramos a esa situación os podríais dejar llevar por la compasión.

Por otro lado, estoy muy de acuerdo con Manuel en que es hipócrita la postura del PP, en el sentido de que protesta sobre la ley electoral cuando es el gran beneficiado. De todos modos, ya no me sorprende nada de esta gente.

kolokao dijo...

Vaya... me extraña que ni Pedro J. ni el embajador incensiario ni los doctos comentadores de este post hayan pensado en listas abiertas o diputados por distritos...
Y es que eso de perder elecciones desarrolla el sentido crítico pero, al parecer, no el sentido común.

Anónimo dijo...

¿Y para cuando las listas abiertas, para el próximo siglo?

Neti Atutiplén dijo...

Kolakao, piensa el ladrón...

El tema que nos ocupa no son las listas abiertas, y si supieras leer y entender lo que lees te darás cuenta de que ya se ha hablado de la circunscripción electoral. En todo caso, las listas abiertas no son la solución, ya se han probado, sí lo es la confianza en los partidos políticos que si está en duda no es por la cantidad de escándalos si no por la cantidad de información incierta y manipulada en los medios de comunicación sobre el tema. Por tanto, en mi opinión las posibles soluciones pasan por un mayor control de los medios de comunicación, si pudiera ser interno y si no, externo. Sigo pensando que tenemos un gobierno razonablemente bueno y entre otras cosas el crecimiento económico así lo demuestra. Eso sí es sentido común.

Michael dijo...

Hay una solución que no requiere reforma constitucional y que creo que no ha salido.

En la constitución se dice que el congreso de los diputados estará compuesto por entre 300 y 400 diputados. Actualmente está compuesto por 350. La propuesta radica en aumentar en 50 diputados la composición del congreso y repartir estos escaños de una de estas dos formas:

A)Asignarlos por circunscripción única estatal, al estilo de las europeas entre todos los partidos.

B) Dividirlos entre las circunscripciones infrarepresentadas (principalmente Madrid y Barcelona).

Esta medida aplicada de cualquiera de las dos formas no requeriría un cambio excesivamente traumático no requeriría reforma de la constitución ni historias similares y sinembargo aumentaría la proporcionalidad del sistema.

Salud!

Neti Atutiplén dijo...

Muy bueno, muy bien traido y muy acertado Michael.

kiko dijo...

Manuel, lo que quiere el Paco Vazquez éste, no es representación mas proporcional, sino dejar fuera a los partidos nacionalistas, por barreras de votos minimos.

Bueno dejando aparte que este señor es un impresentable, que acierto el de Zapatero el de mandarlo para el Vaticano, que además le va como anillo al dedo (pobre Papa), pienso que el sistema electoral que tenemos es justo, con la salvedad de casos tipo IU, al que habría que buscarle solución. Tampoco se puede exagerar la proporcionalidad en aras de evitar una excesiva fragmentación que dificulta la gobernabilidad. No es problema de que una legislatura salga muy fragmentada y navegue por cauces de ingobernabilidad, , sino que a largo plazo además de garantizar la representación de las minorías se tiende a sobrerepresentar los partidos mayoritarios por este motivo.

Lo que hacen estos señores es berrear siempre por cualquier cosa que les ocurra. Evidentemente sin entrar a hacer un minimo analisis o estudiar someramente la cuestion a tratar. Hablar por hablar se llama (sin tener ni p... idea, como diriamos en la taberna). De todas formas como la gente no es tonta (aunque algunos haya) pues al final el tiempo pone a cada uno en su sitio.

Anónimo dijo...

Yo he tenido que sufrir a Don Pacorleone gobernando mi ciudad desde que mi mundo es mundo, y tiempo he tenido, y ocasión, de enterarme de todos los enjuagues sucios que se hacían a tres bandas: Banco Pastor y Caixa Galicia por un lado, Paco y sus secuaces por otro, y Ángel Jove y similares completando el trío, con la colaboración inestimable del poder judicial.
Sobre las perras que gana su familia a espuertas no hay cuestión. Los negocios sucios de los políticos son algo así como el valor en la mili, se presume que existen. Rescatad, si tenéis acceso a él, un artículo en el ABC de hará unos 10 años que describe a la perfección la trama de la Familia.
La fiscalía anticorrupción está de vacaciones, ¿verdad?.